Resulta ciertamente llamativo el interés tan grande de cuatro de nuestros convecinos en que se pague el 10% de cuota litis al Letrado Álvarez Arenas. Francamente cuesta entender que durante mucho tiempo se opusiesen al pago de una suma desorbitada y que siendo ahora esta suma aún mayor, pues se han ido acumulando intereses, ¡ahora se piense lo contrario!
Habrá que pensar que los caminos del Señor son inescrutables, pero la cosa resulta desconcertante, cuando menos…
También llama la atención el empeño porque los [aproximadamente] siguientes diez millones a recibir deban quedarse en la Comunidad y más en una como la de Monteclaro con tal trayectoria, probada, de irregularidades en cuentas y contratos. Ahí están los casos, para el que los desee conocer… En estos tiempos de crisis toda prudencia con el dinero es poca y francamente, lo razonable parece que uno como vecino querría evitar cualquier forma de tentación.
Parece ser cierto que había unos proyectos de obras “faraónicas” —se barajaban, al parecer, importes que iban de los seis a los doce millones de euros—, a realizar con el dinero de la expropiación. Verdaderamente no eran obras necesarias y no se entiende muy bien que los ciudadanos, que tanto nos quejamos del despilfarro de nuestros políticos, sin embargo podamos siquiera pensar en ir por los mismos derroteros que el Ministerio de Fomento, ¿no?
Habrá —más pronto o más tarde— una segunda expropiación, si la carretera M503 se desdobla. La pregunta es si también en este caso va a haber que pasar por este mismo tedio, absurdo y que ya resulta, en la actual koiné ética española, digámoslo abiertamente, sospechoso.
Esto es lo que como vecinos hemos de decidir, reaccionando en consecuencia y diciendo que “esto no”. Contamos con un equipo —tanto el profesional como el voluntario— y con una presidencia honrados. Abracemos con fuerza este nuevo estilo de gestión que votamos por abrumadora mayoría y con quienes parece que nos va bastante bien, y arropémosles en sus decisiones y su proceder.
Nadie es perfecto: pero la intención es buena y es recta, y los pasos de gigante que se están dando en Monteclaro, desde luego que no salen de la nada, sino del tesón y el esfuerzo. ¿Que por supuesto aún queda mucho que avanzar? Absolutamente verdad: pero se está en el buen camino… y no se entiende muy bien la persistencia de algunos, que ya resulta llamativa, de insistir e insistir del modo en que se hace, en tener a disposición de pocas manos, tantísimos fondos. Donde mejor están es en el bolsillo de cada comunero y esto, desde luego, es un punto de vista más que prudente y razonable.
Gracias